por Ricardo Montanía | May 3, 2016 | Análisis de Textos Sagrados, Artículos de Ricardo Montanía, Crítica a las Religiones, Pensamiento Crítico |
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EFLEXIONES EN EL MARCO DEL DEBATE CIENCIA VS RELIGIÓN EN EL DIARIO ABC COLOR
En contra de las pruebas
La idea de que el debate entre Ciencia y religión tiene tendencia a atenuarse o desaparecer es errónea, muy por el contrario, es cada vez mayor, esta polarización se debe en parte al hecho de que la ciencia, a la luz de los nuevos descubrimientos, contrariamente a la mayoría de los antiguos científicos medievales y hasta principio del siglo XX, que veían el rostro del creador en cada aspecto del mundo material, no ha encontrado rastros de él en todo el universo y peor aún ninguna necesidad de que exista para que las cosas sean tal como son.
En realidad lo que la mayoría de las religiones desea es que la ciencia dé una “validación”, a su cuerpo particular de creencias, cuando la ciencia realiza un descubrimiento que vaya en contra de alguna de estas, los fundamentos se tambalean y, casi siempre, las religiones se escudan en el sin sentido de “creer sin pruebas y aún en contra de las pruebas”, uno de los ejemplos más actuales, sobre todo en el mundo anglosajón, es el debate creacionismo vs. evolucionismo, la teoría de la evolución de Darwin es una de las teorías mas sólidamente establecidas en la ciencia, en ese sentido, tiene un carácter similar a la teoría de la gravitación universal de Newton, se debe destacar que la palabra teoría, en ciencia, no tiene el carácter que generalmente se le da en el lenguaje coloquial en el que se la considera una hipótesis a ser demostrada, una teoría científica del orden que mencionamos es una formulación que relaciona una serie de hechos y observaciones y que es capaz de realizar predicciones, para que pueda adquirir su carácter de tal en el mundo científico es sometida a todo tipo de pruebas, y la sospecha sobre su validez es permanente, su bondad se mide por la exactitud de sus predicciones.
En ese sentido tanto la teoría de la evolución como la de la gravitación son resaltantes, las leyes de Newton lejos de ser “cómicas” son una gloria de la humanidad, base de la moderna ingeniería y caso particular para bajas velocidades de las leyes mas generales de la teoría de la relatividad, y se cumplen en todos los puntos del universo.
Las leyes de la evolución tienen este mismo carácter, aunque pueda tener fallas en su formulación y deba estar, como toda teoría científica, sometida a permanente duda, no es posible hoy afirmar razonablemente que la creación de acuerdo a la biblia sea una verdad objetiva. Las refutaciones usando términos como “entropía” y “termodinámica”, se basan en la ignorancia de lo que dichos términos significan (*).
Noventa y dos años de no-existencia
Otra de las teorías controvertidas que golpea los cimientos bíblicos es la teoría del Big Bang, que dice que el universo comenzó como un punto de densidad infinita que fue expandiéndose creando la materia y el espacio, ocurre que tal proceso, de acuerdo a las mediciones tiene una duración de unos quince mil millones de años, mientras que la edad de la creación bíblica es de sólo unos pocos miles de años, afirmación harto refutada por la arqueología y la paleontología.
El Big Bang es otra de las teorías de gran calado que explican el funcionamiento del mundo en forma racional, las predicciones que realiza se ajustan magníficamente a los hechos comprobados y NO esta sustentada en la fe, como se afirmara recientemente, sino en la razón.
Los teólogos que intentan dar un cariz racional a sus dogmas y mitos fundacionales caen en la desesperación cuando la ciencia, lejos de confirmar sus textos sagrados, los refutan, y las predicciones que realizan a la luz de sus textos y dogmas son generalmente fallidas; es conocido el caso de la religión de origen norteamericano que había predicho el fin del mundo para 1.914, como esto no ocurrió y aún pudiendo decir o que se equivocaron y que el año del fin era 2.014 o que rezaron tanto que Dios pospuso el final, dijeron simplemente que el fin del mundo SI había ocurrido en 1.914, si alguien no lo percibió es su problema.
Pues bien, esta es generalmente la forma como las religiones reaccionan ante estas contradicciones.
Nos lo enseñaron de niños
Algunas religiones, como la católica, han aceptado muchas de estas teorías científicas, como por ejemplo la teoría del Big Bang o la de la evolución, (aunque aparecen preocupantes signos de regresión), y se sitúan en una prudente posición de no hacer afirmaciones susceptibles de ser refutadas por los hallazgos científicos, aunque mantiene dogmas como el de la eucaristía, cuya verdad objetiva podría estudiarse con un simple análisis histológico de la hostia.
Otras, mantienen que la Biblia debe ser interpretada literalmente y que Dios la ha preservado libre de error, sobre estas cae todo el peso de las innumerables refutaciones a lo mencionado en tal libro, la falacia del diluvio universal, la detención de la rotación de la tierra, la existencia de gigantes en tiempos antiguos, el caminar sobre las aguas y en realidad casi cada relato de la biblia son relatos fantásticos que consideraríamos fruslerías, sino fuera porque son “nuestros” relatos fantásticos, los que nos enseñaron a venerar cuando éramos niños impresionables.
Sobre esto invito a debatir en el sitio web de A.P.R.A (Asociación Paraguaya Racionalista) www.apra.org.py.
Si existiera…
Volviendo al tema central de la existencia de Dios debo decir que, “demostrar” su existencia utilizando las cinco vías de Tomas de Aquino, es una discusión medieval superada hace mucho tiempo, lo expresado allí no se sostiene lógicamente y creo que no es de interés (a quien interese la refutación lo remito a nuestra web), por otro lado la demostración en estos casos se refiere a un ser absoluto creador del universo (**), mientras que el caso que nos ocupa la mayoría de las veces que tratamos el tema Dios hablamos del Dios Cristiano, y sucede que para este caso y aún no teniendo la carga de la prueba, es demostrable por medios lógicos la no-existencia de tal Dios, la demostración es extensa como para mostrarla aquí, pero básicamente y rigorismos aparte, muestra como la existencia del mal en el mundo es incompatible con la creación de todo lo que existe por un Dios Bueno y omnipotente.(Ver web de APRA).
Lo indicado es el fundamento de la posición de la mayoría de los racionalistas sobre este problema de existencia, No encontramos a Dios, No creemos probable que exista, Si existiera, no actúa de una manera sensible, Si existiera el Dios de la Biblia, a juzgar por las atrocidades que allí se mencionan que comete, no quisiéramos pasar la eternidad a su lado.
(*) Termodinámica y entropía.
Cuando se realiza una transformación o transferencia de energía existe una parte de la energía libre que se pierde, a esto se llama entropía, en un sistema cerrado a medida que transcurra el tiempo realizándose estos intercambios energéticos la energía libre total del sistema disminuye y finalmente desaparece, el universo es un sistema “cerrado” y llegará el día en el cual el universo pierda toda su energía o muerte térmica del universo, este sí es un verdadero final en el cual no habrá siquiera la vibración de un átomo. Esto no es así cuando se consideran porciones del universo donde existen sistemas abiertos como por Ej. es la tierra donde constantemente entra energía al sistema (Ej. La energía solar) y permite la disminución de la entropía total del sistema, totalmente compatible con las leyes de la evolución.
(**) Dios: creador del universo, en comunicación intelectual y afectiva con la humanidad, es decir con quien se puede interactuar a través de la oración. Ser único, divino, infinito, eterno, perfecto, omnisciente, omnipotente y bondadoso, dotado de infinitos atributos de manera tal que la falta de uno solo de ellos, disminución o contradicción deriva en que no pueda ser considerado Dios.
por Ricardo Montanía | May 3, 2016 | Artículos de Ricardo Montanía, Crítica a las Religiones, Seudomedicinas y aguas milagrosas |
ANÁL
ISIS ESCÉPTICO DE UN CIERTO EPISODIO DE INFESTACIÓN DE PIOJOS Y SU APARENTE SOLUCIÓN MEDIANTE INMERSIÓN EN AGUAS DEL TUPASY YCUA EN CAACUPE.
Lo que sigue fue remitido por Ricardo Montanía a Carla Fabri ante un comentario aparecido en su columna “La canasta mecánica”, en la cual ella afirmaba haberse liberado de piojos tras una inmersión en las aguas del Tupasy Ycua en Caacupe.
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La afirmación analizada consiste en un episodio de infestación de piojos en el cabello, según lo expresado era un hecho cíclico que tuvo su fin posteriormente a una inmersión en aguas “sagradas” en Caacupe. En realidad de entrada se puede afirmar que esta es una falacia lógica del tipo Post-hoc ergo propter hoc (ver en esta web “20 falacias lógicas”).
Esta falacia sigue el formato básico de A precedió a B, por tanto A causó a B, esto es asumir causa y efecto entre dos eventos sólo porque están relacionados temporalmente. Los dos eventos son;
A: la inmersión en el agua de Caacupe y el
B :la desaparición de los piojos,
Lo que se asume (gratuitamente) es que la inmersión ha causado la desaparición de los piojos, cuando que han podido haber muchos otros eventos que con mayor probabilidad pudieron hacer desaparecer los bichos.
Haciendo una analogía sencilla analicemos el resfriado común, este tiene un ciclo de 8 días durante los cuales se tienen constipación y algunos desagradables episodios febriles, luego la enfermedad remite, si durante ese lapso la persona infectada recurriese a cuanto médico tuviese a mano este no podría mas que darle calmantes y antifebriles, si al séptimo día la persona consultara a un curandero, homeópata o charlatán cualquiera y este le recetara alguna milagrosa cura el desprevenido paciente encontraría que al día siguiente de su “consulta” los síntomas de su enfermedad entrarían en franca remisión y a los pocos días desaparecerían totalmente con lo cual quedaría “probada” la eficacia de los métodos curativos del charlatán en cuestión.
Este es el típico Post-hoc ergo propter hoc. Para el caso que nos ocupa tengo la fuerte sospecha que Carlita no estaría precisamente desamparada con todos esos bichos en la cabeza, papá o mamá Fabri sin duda estarían aplicando algún medicamento, sustancia o método para eliminarlos, de la misma manera es evidente un componente Católico Mariano en los educadores de Carlita, el hecho de haber estado en aquel lugar y haberse sumergido en esas aguas así lo confirma.
Ya tenemos los elementos que necesitamos para efectuar nuestro análisis en este momento, que los bichos hayan desaparecido podría ser según se alega,
1. por un milagro, es decir una intervención divina que viole las leyes de la naturaleza para liquidar los piojos, pero también podría deberse
2. al éxito de cualquiera de los tratamientos piojicidas que, sin duda, en aquel momento estaban siendo aplicados a la cabeza de Carlita.
¿Cómo resolver esta dicotomía?, Creeremos en la milagrosa intervención divina para resolver este problema? o en la simple posibilidad de que un tratamiento antipiojos haya resultado exitoso? También pudo haber cambiado de escuela y los piojos ya no estaban allí el siguiente año.
Fieles a la mejor tradición científica recurrimos al famoso rasero de OCCAM (*) que establece que ante varias posibles soluciones de un problema la solución más evidente y simple es la verdadera. A esta altura ya tenemos clara la historia,…veamos…. ante los piojos que aparecieron en la cabeza de Carlita solícitos padres, sin duda, la habrían tratado con algún o algunos medicamentos o métodos piojicidas, tras esto ante la festividad de Caacupe Carlita viaja, con abuela creo que era, a la villa Serrana donde se somete al ritual de sumergirse en las aguas aquellas, los piojos ya semimuertos terminan por desaparecer de la cabeza de la nena, como esto ocurrió y dado el pensamiento mágico al que es muy dada la afectada por la infestación, piensa esta que el baño es lo que ha causado su “cura”, esta idea es alimentada por sus muy Cristianos y Marianos parientes lo cual refuerza la Fe de la niña. Todo esta tan claro, estoy en presencia de un milagro piensa la nena .
Resultado; varias décadas después Carlita aún recuerda con cariño el “regalo” recibido de la virgen azul, tan agradables son los recuerdos que se le ocurre poner en un periódico poderoso, en el que escribe, su vivencia para compartirla con sus lectores. Y luego aparece un maldito mata sueños como yo y se le ocurre plantear esta herejía.
Yo sé que este tipo de pensamiento mágico, establecer relación causal entre dos hechos sin tener las debidas pruebas, puede ser muy reconfortante, si a uno lo hacen feliz, pues allá puedes ir, pero al hacerlo público y hablar de efectos terapéuticos como has hecho en el diario la cosa cambia sustancialmente y se hace necesaria la debida refutación.
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(*) Fraile franciscano inglés del siglo XIV Guillermo de Ockham que utilizó el reduccionismo metodológico, en forma filosófica. Pluralitas non est ponenda sine neccesitate o la pluralidad no se debe postular sin necesidad. En su forma más simple, el principio de Occam indica que las explicaciones nunca deben multiplicar las causas sin necesidad. Cuando dos explicaciones se ofrecen para un fenómeno, la explicación completa más simple es preferible.
Si un árbol achicharrado está caído en tierra, podría ser debido a la caída de un rayo o debido a un programa secreto de armas del gobierno. La explicación más simple y suficiente es la lógica —mas no necesariamente la verdadera— según el principio de Occam. En el caso de árbol, sería la caída del rayo. Esta regla ha tenido una importancia capital en el desarrollo posterior de la ciencia.
por Ricardo Montanía | May 3, 2016 | Artículos de Ricardo Montanía, Ovnis y Extraterrestres |
PORQUÉ LOS EXTRATERRESTRES NO ESTÁN AQUÍ
Cuando se piensa en la hipótesis de la vida extraterrestre, mas específicamente, en la vida inteligente, de origen extraterrestre, si consideramos la inmensidad del espacio, y la existencia de nuestra propia civilización humana los cálculos probabilisticos, dado que la base de cálculo es un número muy grande, parecen indicar, casi con toda seguridad, que nuestro universo alberga numerosas formas de vida que son inteligentes.
Las que estarían en condiciones de emitir señales de radio detectables son unas cincuenta según una famosa formulación. (*)
Para nuestra especie, la posibilidad de que no estemos solos en el universo, es una idea reconfortante, y nos apresuramos en dotar a los hipotéticos seres de todo tipo de atributos éticos y morales que no son sino resultado del pensamiento deseoso, en cierto sentido, tal actitud es similar al Dios bueno presente en la imaginación de millones de personas.
Esta analogía, debe ser tenida en cuenta a la hora de evaluar la posibilidad de que, seres inteligentes nos visiten, que nos hayan visitado en algún momento del pasado, o que nos habrán de visitar en el futuro.
Visitantes sin huellas
En realidad no hay, una sola prueba, que nos indique, con certeza que las visitas hayan ocurrido, a pesar del torrente de publicaciones de todo tipo, leyendas y mitos no existe un elemento que nos sirva para que con certeza científica podamos establecer ese hecho.
Un metal extraño, la solución de algún teorema matemático que aún no haya sido resuelto por los humanos, la cura de alguna enfermedad que aun no hayamos resuelto, alguna tecnología “nueva” que difiera claramente de las que poseemos en este momento de la historia, podrían ser elementos que nos sirvan para considerar con cierta seriedad que hayamos sido visitados, en cambio nos ofrecen lucecitas en el cielo y comunicaciones “telepáticas” donde los supuestos alienígenas nos advierten…. sobre los peligros de la investigación atómica, en los años 50,… la contaminación ambiental, en los 60 y 70,…. la epidemia del sida, a fines de los 80. (si lo hubieran hecho en los 70, si habría tenido valor) y disfrutan respondiendo cuestiones morales (Ej. Debemos cuidar la naturaleza?, Debemos amar a nuestro prójimo?).
Otros, dicen haberlos visto y visitado sus naves, incluso hay relatos de uniones sexuales alienígeno-humanas que han dado origen a seres mestizos. Esto ultimo es menos creíble que un humano y un rabanito hayan copulado engendrando un descendiente mitad humano, mitad rabanito.Definitivamente, a pesar de que los entusiastas insistan, aún en contra de las pruebas, NO tenemos pruebas de que las alienígenas hayan estado o estén entre nosotros.
Sin embargo esto no habilita a pensar que definitivamente no haya ocurrido.
A pesar que la probabilidad es distinta de cero, en este artículo intentare mostrar, si bien solo en forma cualitativa y no cuantitativa, que esta probabilidad, la de que “una nave interestelar con bicho sapientísimo a bordo”, ( como dicen los escépticos cuando desean ironizar) haya llegado alguna vez a nuestro planeta o vayan a hacerlo en el futuro, es muy pequeña.
Porqué no nos visitan.
Aunque se me ocurren un par de razones, relacionadas con caracteres inherentes a nuestra especie tales como nuestra belicosidad, por las cuales seres inteligentes no querrían visitarnos los principales problemas a estas visitas son de otra índole.
La principal razón son las enormes distancias que separan los mundos capaces de albergar vida, el gasto energético necesario para atravesar el espacio interestelar, es tal, que cualquier consideración de orden económico tal como “vienen a la tierra en búsqueda de riquezas naturales” queda desechada de inmediato.
A este problema se suma el hecho establecido por Einstein que en el universo la velocidad máxima permitida es la velocidad de la luz c=300.000 km/s. Aunque esta velocidad es enorme, superior a lo imaginable para los parámetros usuales de nuestro mundo, considerándola con relación a los inmensos abismos del espacio exterior, es como la de una ameba que utilizando sus seudópodos acomete la tarea de dar la vuelta al globo terrestre. (El cálculo me muestra que aún este ej es excesivamente pequeño para dar una idea de lo que son los abismos espaciales, parece ser que tal tarea es un imposible y por tanto cejo en el intento)
El tema de las enormes distancias disminuye en gran manera la posibilidad del viaje interestelar, los tiempos involucrados para su realización aun a velocidades “razonables” de 1/3 de la velocidad de la luz, con relación a la duración de la vida humana son desproporcionadamente grandes.
Existen cálculos, donde se demuestra que para que una civilización dada pueda explorar la galaxia debe procesar tanto metal o plástico como el contenido total de un sol.
Lo más arriba mencionado no son asuntos triviales que puedan ser refutados con argumentos provenientes de la ciencia-ficción o de las seudo ciencias tales como
– Los extraterrestres nos visitan utilizando los agujeros de gusano. (Contacto, de Carl Sagan)
– Los extraterrestres pueden utilizar sus impulsores warp para atravesar el subespacio. (Viaje a las estrellas).
– El medio de transporte interestelar es a través de agujeros multidimensionales que atraviesan el hiperespacio. (Tipo de frase común en libros de ciencia-ficción y en la jerga de los Ufólogos).
Estas son especulaciones de la ciencia-ficción basadas, algunas de ellas, en hipótesis científicas(**), y otras en la imaginación calenturienta de algunos fanáticos de las ideas seudo científicas.
Después de todo lo dicho, a lo cual puede agregarse mucho más, a favor de mi punto de vista de la baja probabilidad de las visitas de inteligencias extraterrestres, debo conceder, como desde luego se entiende a priori, una vez dicho que la probabilidad, aunque pequeña, es distinta de cero, que la presencia de vida extraterrestre inteligente en la tierra podría ser verdad.
Aquí se podría intentar analizar cuales son las posibilidades de que podamos comunicarnos con dichas inteligencias.
Eventos 4P
Al inicio del artículo indiqué que la presencia de la vida extraterrestre en la tierra tenía algunas analogías con el problema de la existencia de Dios, esta analogía se extiende al problema de la comunicación con los improbables visitantes.
Así, los racionalistas afirman algo parecido al siguiente enunciado. “La probabilidad de la existencia de Dios es muy pequeña, aunque distinta de cero, de hecho lo que conocemos actualmente del universo no nos muestra señales ni necesidad de su existencia, pero si existiese aparentemente no actúa de una manera reconocible.”
A estos eventos, Posibles Pero Poco Probables, los he llamado eventos 4P, y a esta categoría pertenecen por Ej. :
– Las enfermedades producidas por las ondas electromagnéticas de las líneas de transmisión eléctricas.
– Los tumores cerebrales originados por los teléfonos celulares.
– El cumplimiento de las promesas electorales de los políticos Paraguayos.
– La existencia de vida en el sistema solar.(fuera de la tierra)
– Ganar la lotería.
Digresiones aparte, siguiendo la línea del enunciado indicado afirmo que; “si los extraterrestres nos visitaran, sería muy difícil establecer cualquier tipo de comunicación”.
Por supuesto, dadas las diferencias que evidentemente tendremos con los alienigenos es bastante claro, que el único tipo de comunicación posible sería el de la ciencia, que con su lenguaje simbólico quizás haga posible la comunicación, pero aquí quiero indicar de que manera los medios necesarios para el intercambio de información humano-extraterrestre son de muy difícil compatibilidad.
Chinos, Delfines y Bolas de Fuego
Antes de considerar el intercambio de información con extraterrestres, para hacernos una idea de las dificultades que habríamos de encontrar consideremos solamente, aunque esto es una trivialidad, lo aislados que nos encontraríamos solos en un país donde se habla un idioma distinto al que nosotros usamos.
Supongámonos en China, rodeados de Chinos que, por supuesto, solo hablan y escriben en Chino, aunque son seres de nuestra misma especie se puede asegurar que, al menos durante un lapso no tan breve, el intercambio de información se hará sumamente difícil y escaso, estos Chinos son de nuestra especie, iguales en todo salvo en algunos caracteres físicos triviales.
Ahora consideremos a otro habitante de nuestro planeta, el delfín, según los biólogos una especie inteligente, utilizando el criterio de la proporción de masa cerebral con relación a la masa corporal total (superior incluso a la humana).
Este delfín, aunque inteligente, no nos llama tanto la atención porque a pesar de poseer inteligencia, por no tener miembros exploratorios como los humanos y debido al medio en que viven no han desarrollado una civilización tecnológica como lo hemos hecho los humanos.
El hecho es que con estos habitantes de nuestro planeta, que comparten con nosotros iguales componentes y caracteres químicos, y están sujetos a las mismas variables propias de nuestro hábitat común, no podemos tener, a pesar del esfuerzo de los científicos en ese sentido, ningún tipo de comunicación relevante (***).
La comunicación con los extraterrestres se hace difícil por la enorme dispersión de las variables físicas del universo, temperatura, frecuencia, composición química, gravedad y un sin número de etcéteras.
Analicemos algunas de estas variables en relación con el tema que nos ocupa.
a. La temperatura;
Esta variable va desde el cero absoluto igual a -273,15 de la escala común utilizada en Sudamérica, el grado Celsius, hasta varios millones de grados centígrados en los soles, en nuestro planeta la biosfera o delgada capa de gases que rodea nuestro planeta y hace posible la vida, sin embargo, las temperaturas extremas que se registran son desde unos -90 C en las regiones polares hasta bastante menos de los 100 C. Como se ve es una franja prácticamente despreciable del rango de temperaturas considerado, es decir el rango de temperaturas donde se desarrolla la vida humana es de unos 200 C, in extremis, mientras que en el universo se dan temperaturas que varían en el orden de los millones de grados.
De esta manera se hace difícil imaginar una comunicación con una forma de vida que este vibrando a unos 500.000 C. ¿Qué tal una charla con una bola de fuego viva e inteligente que se encuentre muy cómoda a su temperatura normal de fusión del acero de unos 1.400 C?
b. La frecuencia;
Los tiempos para las actividades humanas están regidos por las frecuencias de los fenómenos más comunes en la tierra, así cada 24 horas completamos un ciclo de luz-oscuridad, la duración de las actividades humanas están en proporción a esa duración, trabajamos 1/3 de ese tiempo, unas ocho horas, dormimos 1/3 y el restante tercio los dedicamos a otras actividades (usualmente).
De igual manera la velocidad con que procesamos información esta con relación a la frecuencia de los fenómenos naturales que tomamos como parámetros para el tiempo, así la lectura de una hoja de un libro nos toma un par de minutos, comprender lo que se expresa verbalmente en una conversación dura menos de un segundo.
En el universo la frecuencia de rotación de los mundos (entiéndase planetas) es tal, que varia de unos pocos días a cientos y aun miles de años, podemos imaginar seres que emitan un pensamiento cada cien años, así cuando estos seres quisieran saludarnos podría ser algo parecido a lo siguiente; HOLA…….cien años……TERRÍCOLAS……cien años….. VENIMOS…..cien años……EN PAZ.
Podríamos encontrarnos con seres que en un milisegundo nos transmitan tantos datos que ni aun en cientos o miles de años logremos procesarlos totalmente.
Definitivamente la frecuencia se traduce en un problema de comunicación, aquel que haya estudiado con un compañero cuya velocidad de aprendizaje es diferente a la suya propia sabe de que hablo.
c. La composición química;
La base de la vida en nuestro planeta como sabemos es la química del carbono, este elemento es solo uno de los cientos que se conocen, estamos familiarizados con los seres así y tendemos a pensar que para que haya vida “naturalmente” la química deberá ser la misma de la de nuestra especie, esto es una muestra mas de nuestra infantil tendencia a creernos especiales, no hay razón evidente por la cual esto deba ser necesariamente así.
De este modo algunos seres podrían tener como base, digamos el azufre, el silicio, el metano o, (aunque más difícil) el plomo (sospecho que algunos humanos están conformados con esta base), además de las radicales diferencias que ello implica, que ni logro imaginar, permítanme esta jocosa trivialidad, el olor que despidan (sobre todo los de base azufre) quizás haga imposible la comunicación.
d. El tamaño;
Esto, tal vez, sea menos problema pero al pensar en una comunicación con los gigantescos seres gaseosos jovianos, como los descriptos por Arthur Clarke en alguno de sus libros, se me hace difícil imaginar como sería esto posible.
Conclusión
Nadie desearía tanto como yo descubrir que nuestro universo se encuentra poblado de seres inteligentes y benévolos.
Cualquier descubrimiento en ese sentido, aún la más pequeña muestra de algún organismo unicelular extraterrestre que contenga un soplo de vida, sería una noticia sensacional que elevaría enormemente las probabilidades a que hemos hecho referencia.
Sin embargo, hasta este momento de la historia ello no ha ocurrido, esto no significa mayor cosa considerando el pequeñísimo lapso de búsqueda con relación a la edad total del universo de unos quince mil millones de años. De todas maneras la vida, en cuanto a polvo de estrellas que ha cobrado conciencia de sí mismo, es algo absolutamente fascinante y, además, considerando solo nuestra vecindad planetaria, algo único y excluyente de nuestro planeta, por ello muy valioso, y nuestra inteligencia, que nos ha llevado a la razón, una maravillosa expresión del universo.
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(*) La Ecuación de Drake,N=R x fp x ne x fl x fi x fc x L donde:
N representa aquí el número de civilizaciones que podrían comunicarse en nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Este número depende de varios factores.
· R es el ritmo de formación de estrellas “adecuadas” en la galaxia (estrellas por año).
· fp es la fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita.
· ne es el número de esos planetas en el interior de la ecosfera de la estrella (se trata del espacio que la rodea, y que está en condiciones de albergar alguna clase de forma de vida. Demasiado cerca es demasiado caliente; demasiado lejos es demasiado frío.)
· fl es la fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado.
· fi es la fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado.
· fc es la fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse.
· L es el lapso que una civilización inteligente y comunicativa puede existir (años).
(**) Una hipótesis científica es una formulación aún no bien sustentada en pruebas empíricas, a diferencia de las teorías científicas que son como una formulación que relaciona hechos en una forma muy sólida y consistente.
(***).Véase, sin embargo, La conexión cósmica,(editorial Plaza y Janés Pag175-177) donde el astrónomo Carl Sagan nos da un delicioso relato de una insinuación sexual que le hace un delfín.
por APRA | Feb 3, 2016 | Ciencia, Pensamiento Crítico |
Por: David Van Biema
Traducido por Ricardo Montanía

Hay dos grandes discusiones bajo el amplio título de la ciencia contra dios. El más familiar durante los últimos años es el más estrecho de los dos: ¿Puede la evolución darvinista soportar las críticas de los cristianos que creen que contradice la historia de la creación del libro del génesis? Estos últimos años, el creacionismo adquirió nueva modernidad como el progenitor espiritual del “diseño inteligente” (D.I), una tentativa científicamente redactada de demostrar que los espacios en blanco en la narrativa evolutiva son más significativos que lo convincente de su totalidad. El DI perdió algo de su calor periodístico el pasado mes de diciembre en que un juez federal la calificó como pseudo ciencia inadecuada para ser enseñada en las escuelas de Pennsylvania.Pero de hecho el creacionismo y el DI se relacionan íntimamente con una interrogante sin resolver más grande, en la cual se invierte el papel del agresor:
¿Puede la religión sostenerse ante el progreso de la ciencia?
Esta discusión la hizo Darwin, pero la posición de la antireligión está siendo promovida con insistencia por los científicos encolerizados por el diseño inteligente y excitados, quizás intoxicados, por el aumento de la capacidad de sus disciplinas de trazar, de cuantificar y de cambiar la naturaleza de la experiencia humana. La proyección de las imágenes del cerebro ilustradas–¡en color! el asiento físico de la voluntad y de las pasiones, desafían el concepto religioso de una independencia del alma de las glándulas. Los químicos del cerebro indican los desequilibrios que podrían explicar los estados de éxtasis de santos visionarios o, algunos sugieren, de Jesús.
Como el Freudianismo antes, el campo de la sicología evolutiva genera teorías del altruismo y de la religión que no incluyen a dios. Algo llamado la hipótesis de los multiversos, en cosmología, especula que el nuestro puede ser solamente uno en una cascada de universos, mejorando repentinamente las probabilidades que la vida habría podido generarse accidentalmente, sin la intervención divina. (Si las probabilidades eran 1 en mil millones, y tienes 300 mil millones de universos, ¿porqué no?)
Christoph Schönborn cardenal del Catolicismo romano ha puesto el apelativo de “cientificista” o “evolucionista” a los mas fervientes científicos desafiantes de la fe, puesto que esperan que la ciencia, más allá de ser una medida, sustituya a la religión como cosmovisión y criterio moral. No es un epíteto apropiado para todos los que manejan un tubo de prueba. Pero una proporción cada vez mayor de profesionales está experimentando, lo que un investigador importante llama “ultraje sin precedentes”, a los insultos percibidos por la investigación y la racionalidad, extendiendo la influencia de la derecha del cristianismo en la política científica de la administración Bush a la fe fanática de los terroristas de 9/11 a las demandas en curso del diseño inteligente.
Algunos son suficientemente radicalizados para hacer pública una Antigua cuestión, la idea que la ciencia y la religión, lejos de ser respuestas complementarias a lo Desconocido, son contradicciones completas–o, como el sicólogo de Yale Paul Bloom con falta de finura ha escrito, la “religión y la ciencia chocan siempre.”
El mercado esta inundado con los libros de científicos que describen la muerte del debate entre la ciencia y dios–con la ciencia que gana, o por lo menos superando de lejos a las verdades subyacentes de la fe.Encontrar a un portavoz para este lado no era difícil, desde que Richard Dawkins, quizás su primer polemista, acaba de salir con el “The God´s Delusion (Houghton Mifflin), raro ejemplar cuyo título es tan claro que no amerita un subtítulo. El best-seller por cinco semanas del The New York Times (ahora en N° 8) ataca la fe filosófica, histórica y científicamente, pero se apoya pesadamente en la teoría darvinista, que fue la maestría de Dawkins como científico joven y más recientemente como portavoz de la sicología evolutiva, tan lúcido, que ocupa la cátedra de Charles Simonyi para la comprensión pública de la ciencia en la universidad de Oxford.Dawkins está montando la cresta de una onda literaria atea.
En 2004, The End of Faith, una afilada acusación de SAM Harris estudiante graduado de neurología, fue publicado (más de 400.000 copias impresas). Harris ha escrito una carta recordativa de 96 páginas, Letter to a Christian Nation, que ahora es N° 14 en la lista del Times. El pasado mes de febrero, el filósofo Daniel Dennett de la universidad Tufts produjo Breaking the Spell: La religión como fenómeno natural, que ha vendido menos copias pero ha ayudado a la discusión en la arena pública. Si Dennett y Harris son casi-científicos (Dennett trabaja en un programa científico-filosófico multidisciplinario), los autores de la media docena de agresivos volúmenes seculares son portaestandartes: Mentes Morales, Marc Hauser biólogo de Harvard explora los –no divinos–orígenes de nuestro sentido de lo correcto y de lo incorrecto (septiembre); en Six imposible things before Breakfast (lanzado en enero) por el biólogo auto descrito como “ateo-reduccionista-materialista” Lewis Wolpert, la religión es una de esas cosas imposibles; Victor Stenger, físico-astrónomo, tiene un libro God; The Failed Hypothesis . Mientras tanto, Ana Druyan, viuda del astrofísico archi escéptico Carl Sagan, ha corregido las conferencias inéditas de Sagan sobre la ausencia de dios en un libro, The Varietes of Scientific Experience, que se publicará hacia fin de mes. Dawkins y su ejército tienen un enjambre de opositores teológicos articulados, por supuesto. Pero los más ardientes de éstos realmente no tienen mayor interés en la ciencia, y una discusión en la cual una parte se apoya inamovible en las escrituras y la otra en la tabla periódica no lleva muy lejos.
La mayoría de los americanos ocupan la tierra de en medio: lo queremos todo. Deseamos participar en los grandes pasos de la ciencia y todavía humillarnos en el Sabbath. Deseamos el acceso a MRIs y a los milagros. Deseamos discusiones sobre asuntos como las células madre sin la concesión de que las posiciones sean tan intrínsecamente hostiles que hacen la discusión infructuosa.
Para balancear a los formidables porta estandartes científicos como Dawkins, buscamos a los que posean la convicción religiosa pero también los logros científicos suficientes para argumentar con credibilidad la diseminada opinión de que la ciencia y dios están en armonía, que, de hecho, la ciencia es de Dios.Los conciliadores informados se han hecho recientemente más locuaces. La biólogo Joan Roughgarden de la universidad de Stanford acaba de salir con Evolution and Christian Faith, que proporciona lo que ella llama una “defensa cristiana fuerte” de la biología evolutiva, ilustrando los conceptos principales de la disciplina con pasajes bíblicos. El entomólogo Edward O. Wilson, escéptico pero de fé común, ha escrito The creation: An Appeal to Save Life on Earth urgiendo a creyentes y no creyentes a unirse en pro de la conservación. Pero el primero de éstos en este campo es Francis Collins.La dedicación de Collins a la genética es, si eso fuera posible, mayor a la de Dawkins. Director del instituto de nacional de investigación del genoma humano, desde 1993, dirigió al equipo de 2.400 científicos que mapeó las 3 mil millones de letras bioquímicas de nuestro modelo genético, un jalón científico que el entonces presidente Bill Clinton honró en el 2.000 con ceremonias en la casa blanca, comparando la carta del genoma al mapa de Meriwether Lewis de su exploración continental.
Collins continúa conduciendo a su instituto en estudiar el genoma y prepararlo para cuestiones médicas.Él es también un cristiano, al cual se convirtió del ateismo a la edad 27 años y ahora encuentra tiempo para aconsejar a los científicos evangélicos jóvenes en cómo declarar su fe ante los logros en su mayor parte agnósticos de la ciencia.
En su best seller del verano, The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief (Free Press), presenta algunas de las discusiones que él mantuvo en un debate de 90 minutos que la revista TIME arregló entre Collins y Dawkins en nuestras oficinas en el edificio Time and Life Building de la ciudad de Nueva York el 30 de setiembre de 2.006.
Algunos extractos de su interesante intercambio se dan a continuación:
TIME: ¿Profesor Dawkins, si uno entiende realmente la ciencia, es entonces Dios una ilusión, como el título de su libro sugiere?
DAWKINS: La cuestión de si existe un creador supernatural, un dios, es una de las más importantes que tenemos que contestar. Pienso que es una pregunta científica. Mi respuesta es no.
TIME: Dr. Collins, usted cree que la ciencia es compatible con la fe cristiana.
COLLINS: Sí. La existencia de Dios puede ser verdad o no. Pero llamarla una pregunta científica implica que las herramientas de la ciencia pueden proporcionar la respuesta. Desde mi perspectiva, dios no puede ser contenido totalmente dentro de la naturaleza, y por lo tanto la existencia de dios está fuera de la capacidad de la ciencia de sopesarlo.
TIME: Stephen Jay Gould, paleontólogo de Harvard, ha hecho una famosa argumentación acerca de que la religión y la ciencia puedan coexistir, porque ocupan cátedras separadas herméticamente. Ambos parecen discrepar.
COLLINS: Gould instala una valla artificial entre las dos que no existe en mi vida. Porque creo que la energía creativa de dios ha dado origen a todo en primer lugar. Encuentro que estudiar el mundo natural es una oportunidad de observar la majestad, la elegancia, lo intrincado de la creación de dios.
DAWKINS: Pienso que los compartimientos separados de Gould eran un trabajo puramente político para ganar a gente religiosa del medio camino al campo de la ciencia. Pero es una idea muy vacía. Hay un montón de lugares en donde la religión pisa el césped científico. Cualquier creencia en milagros no es solo contradictoria a los hechos de la ciencia sino al espíritu de la ciencia.
TIME: Profesor Dawkins, usted piensa que la teoría de Darwin de la evolución hace más que simplemente contradecir la historia del génesis.
DAWKINS: Sí. Por siglos la argumentación de mayor peso acerca de la existencia del dios del mundo físico era la llamada argumentación del diseño: Las cosas vivas son tan hermosas y elegantes y al parecer tan útiles, que solamente habrían podido ser hechas por un diseñador inteligente. Pero Darwin proporcionó una explicación más simple. Su manera es una mejora gradual, incremental a partir de principios muy simples y trabajando paso a paso incrementar minúsculamente a más complejidad, más elegancia, más perfección adaptiva. Cada paso, es poco significativo pero cuando los vas agregando acumulando pasos durante millones de años, llegas a estos monstruos de improbabilidad, como el cerebro humano y la selva tropical. Esto debería advertirnos acerca de asumir que, porque algo es complicado, dios debe haberlo hecho.
COLLINS: No veo que la idea básica del profesor Dawkins acerca de la evolución sea incompatible conque dios la haya diseñado.
TIME: ¿Cuándo habría ocurrido esto?
COLLINS: Estando fuera de la naturaleza, dios está también fuera del espacio y del tiempo. Por lo tanto, en el momento de la creación del universo, dios habría podido también activar la evolución, con conocimiento completo de cómo resultaría, quizás incluyendo, nosotros teniendo esta conversación. La idea que él podría prever el futuro y también darnos espíritu y libre albedrío para realizar nuestros propios deseos llega a ser enteramente aceptable.
DAWKINS: Pienso que eso es una enorme falta de responsabilidad. Si dios deseara crear vida y crear seres humanos, sería absurdo que decida esperar 10 mil millones años antes del comienzo de la vida y entonces esperar otros 4 mil millones años hasta conseguir seres humanos capaces de adorarlo y de pecar y de todas las cosas en las que la gente religiosa está interesada.
COLLINS: ¿Quiénes somos nosotros para decir que esa es una manera absurda de hacerlo? Pienso que dios no tiene el propósito de hacer que sus intenciones sean absolutamente obvias para nosotros. Si le satisface ser una deidad a la cual debemos buscar sin ser forzados, ¿no habría sido lógico que utilice el mecanismo de la evolución sin la fijación de marcas obvias en el camino, para revelar su papel en la creación?
TIME: Ambos libros suyos sugieren que si las constantes universales, las seis o más características de nuestro universo, hubieran variado, esto hubiera hecho la vida imposible. Dr. Collins, ¿puede proporcionar un ejemplo?
COLLINS: La constante gravitatoria, si fuera menor por una fracción en cientos de millones de millones, entonces la expansión del universo después del Big Bang no hubiera ocurrido en la manera que era necesaria para que ocurra la vida. Cuando miras esa evidencia, es muy difícil adoptar la idea de que fue solo casualidad. Pero si estás dispuesto a considerar la posibilidad de un diseñador, esto se convierte en una explicación plausible para algo que de otra manera es un acontecimiento excesivamente improbable–a saber– nuestra existencia.
DAWKINS: La gente que cree en dios concluye que debe haber sido un divino manipulador el que giró las perillas de esta media docena de constantes para hacerlas correctas. El problema es que esto implica que, porque algo es altamente improbable, necesitamos a dios para explicarlo. Pero ese dios sería aún más improbable. Los físicos han creado otras explicaciones. Una es que estas seis constantes no pueden variar. Una teoría unificada demostrará eventualmente que están tan relacionadas como la circunferencia al diámetro de su círculo. Eso reduce las probabilidades que tienen de variar independientemente y ajustarse sólo para “pagar la cuenta”. La otra manera es la del multiverso. Esto dice que quizá el universo en que estamos es uno más de un número muy grande de universos. La gran mayoría no contendrá vida porque tienen la constante gravitatoria incorrecta, o mal esta o aquella constante. Pero como el número de universos aumenta, las probabilidades aumentan de manera que una minoría minúscula de universos podrá tener la constante correcta.
COLLINS: Esa es una opción interesante. Salvo una resolución teórica, que pienso es inverosímil, todavía tienes que decir que hay chorro cientos universos paralelos por ahí que no podemos observar actualmente, o tienes que decir, había un plan. Encuentro realmente más aceptable la existencia de un dios que planeó todo antes que el burbujear de todos estos multiversos. El rasero de Occam dice que debes elegir la explicación que es la más simple y directa, lo que me conduce más a creer en dios que en el multiverso, que se parece a un forzamiento de la imaginación.
DAWKINS: Acepto que puede haber cosas, de lejos, más magníficas y más incomprensibles que las que podemos imaginar. Lo que no puedo entender es porqué invoca la improbabilidad pero no admite que socava su argumento al postular algo tan improbable, estableciendo por arte de magia la palabra dios.
COLLINS: Mi dios no me es improbable. Él no tiene ninguna necesidad de una historia de la creación de sí mismo o de ser ajustado por algo más. Dios es la respuesta a todos los “¿cómo habrá sido?”.
DAWKINS: Pienso que eso es la madre y el padre de todas las irresponsabilidades. Es una búsqueda científicamente honesta descubrir de dónde proviene esta aparente improbabilidad. Ahora el Dr. Collins dice, “bien, dios lo hizo. Y dios no necesita ninguna explicación porque dios es exterior a todo esto.” Bien, qué evasión increíble de la responsabilidad de explicar. Los científicos no hacen eso. Los científicos dicen, “estamos trabajando en ello. Estamos luchando para entender.”
COLLINS: La ciencia debe continuar ciertamente considerando si podemos encontrar la evidencia para los multiversos que pudieran explicar porqué nuestro propio universo parece estar finamente ajustado. Pero me opongo a la asunción de que cualquier cosa que pueda estar fuera de naturaleza debe ser sacada de la conversación. Eso es una visión empobrecida de las clases de preguntas que los seres humanos pueden hacer, por ejemplo “¿por qué estoy aquí? ”, “¿qué sucede después de que muramos? ”, “¿hay un dios?” Si rechazas reconocer su conveniencia, terminas con una probabilidad cero de dios después de examinar el mundo natural porque no te convence sobre las bases de la prueba. Pero si tu mente está abierta a la posibilidad de dios, puedes señalar los aspectos del universo que son consistentes con esa conclusión.
DAWKINS: Para mí, la aproximación correcta es decir que somos profundamente ignorantes de estas materias. Necesitamos trabajar en ellas. Pero decir repentinamente — la respuesta es dios—eso me parece cerrarse a la discusión.
TIME: ¿Podría ser la respuesta dios?
DAWKINS: Podría haber algo increíblemente magnífico e incomprensible y más allá de nuestra actual comprensión.
COLLINS: Ése es dios.
DAWKINS: Sí. Pero podría ser cualquiera de mil millones de dioses. Podía ser el dios de los marcianos o de los habitantes de alfa-centauri. La posibilidad de ser un dios particular, Yahvé, el dios de Jesús, es tan pequeña que se desvanece–, cuando menos, la responsabilidad está en ud. de demostrar porqué piensa que ese es el caso.
TIME: El libro del génesis ha conducido a muchos Protestantes conservadores a oponerse a la evolución y a otros a insistir en que la tierra tiene solo 6.000 años.
COLLINS: Existen creyentes sinceros que interpretan el génesis 1 y 2 de una manera muy literal que contraría francamente nuestro conocimiento de la edad del universo o de cómo los organismos vivos se relacionan unos con otros. San Agustín escribió que básicamente no es posible entender qué está descrito en el génesis. No fue pensado como libro de texto de ciencias. Fue pensado como descripción de quién era dios, de quienes somos y lo que se supone debe ser nuestra relación para estar con dios. Agustín advierte explícitamente contra una perspectiva muy estrecha que ponga nuestra fe en riesgo de parecer ridícula. Si aceptas esa interpretación, lo que la biblia describe es muy consistente con el big bang
DAWKINS: Los físicos están estudiando el big bang, y un día pueden o no resolverlo. Sin embargo, lo que el doctor Collins ha –¿puedo llamarte Francis?
COLLINS: Oh, por favor, Richard, hazlo.
DAWKINS: Lo que Francis ha dicho acerca del génesis es, por supuesto, una pequeña batalla entre él y sus colegas fundamentalistas…
COLLINS: No es tan privado. Es algo público. [Risas.]
DAWKINS: … Sería inapropiado para mí sugerirle que se ahorraría un desagradable problema si simplemente dejara de darles la hora. ¿Por qué incomodarse con estos payasos?
COLLINS: Richard, pienso que no hacemos un servicio al diálogo entre la ciencia y la fe al caracterizar negativamente a gente sincera. Eso inspira una posición aún más cerrada. Los ateos son a veces un poco arrogantes en este aspecto, y caracterizar la fe como algo a lo que solamente un idiota se uniría es poco probable que ayude a tu caso.
TIME: ¿Dr. Collins, la resurrección es un argumento esencial de la fe cristiana, pero acaso esto, junto con el nacimiento virginal y algunos milagros, no invalida fatalmente el método científico, que depende de la constancia de las leyes naturales?
COLLINS: Si estás dispuesto a contestar sí a un dios fuera de la naturaleza, entonces no hay nada contrario a dios en las raras ocasiones que elige invadir el mundo natural de una manera que aparezca milagrosa. ¿Si dios hizo las leyes naturales, por qué no podría él violarlas cuando es un momento particularmente significativo para él que lo haga así? Y si aceptas la idea que Cristo era también divino, como es mi caso, entonces su resurrección no es en sí misma un gran salto lógico.
TIME: ¿La misma noción de los milagros, no invalida la ciencia?
COLLINS: En absoluto. Si estás en mi campo, un lugar en donde la ciencia y la fe podrían tocarse está en la investigación de acontecimientos supuestamente milagrosos.
DAWKINS: Siempre que se cierran las puertas en la cara para la investigación constructiva, la palabra es milagro. A un campesino medieval, una radio se le habría parecido a un milagro. Toda clase de cosas pueden suceder, que, debido las luces de la ciencia de hoy, clasificaríamos como milagro tal y cual como la ciencia medieval calificaría a un Boeing 747. Francis dice cosas como “desde la perspectiva de un creyente”. Una vez que te sitúas en una posición de fé pierdes repentinamente todo tu natural escepticismo y credibilidad, tu verdadera credibilidad científica. Lamento ser tan áspero.
COLLINS: Richard, convengo realmente con la primera parte de lo que dijiste. Pero desafiaría la declaración que mis instintos científicos son menos rigurosos que los tuyos. La diferencia es que mi presunción de la posibilidad de dios y por lo tanto de lo supernatural no es cero, y la tuya lo es.
TIME: Dr. Collins, ha descrito el sentido moral de la humanidad no sólo como un regalo de dios sino como indicador de su existencia.
COLLINS: Hay un campo entero de la investigación que ha surgido en los últimos 30 o 40 años–algunos lo llaman sociobiología o sicología evolutiva–que concierne a de donde proviene nuestro sentido moral y porqué valoramos la idea del altruismo, y ha localizado ambas respuestas en las adaptaciones del comportamiento para la preservación de nuestros genes. Pero si crees, y Richard ha articulado esto, que la selección natural funciona de individuo a individuo, no en un grupo, entonces ¿por qué el individuo arriesgaría su propia ADN, haciendo algo desprendido, para ayudar a alguien de una manera que pudo disminuir sus posibilidades de reproducción? Concedido, podemos intentar ayudar a nuestros propios miembros de la familia porque comparten nuestro ADN. O ayudar a algún otro con la expectativa de que nos ayudarán más adelante. Pero si te fijas en las más admiradas manifestaciones del altruismo, éste no se basa en la selección o la reciprocidad de los parentescos. Un ejemplo extremo pudo ser Oscar Schindler que arriesgaba su vida para salvar a más de mil judíos de las cámaras de gas. Esto es lo contrario de cuidar los genes. Vemos versiones menos dramáticas diariamente. Muchos de nosotros pensamos que estas cualidades pueden venir de dios–especialmente debido a que la justicia y la moralidad son dos de las cualidades que identificamos más rápidamente con dios.
DAWKINS: ¿Puedo empezar con una analogía? La mayoría de la gente entiende que la lujuria sexual tiene que ver con propagar genes. La copulación en la naturaleza conduce a la reproducción y así a más copias genéticas. Pero en la sociedad moderna, la mayoría de los cópulas implican la contracepción, diseñada exactamente para evitar la reproducción. El altruismo tiene probablemente orígenes como los de la lujuria. En nuestro pasado prehistórico, habríamos vivido en familias extendidas, rodeadas por los parentescos cuyos intereses podríamos haber querido promover porque compartían nuestros genes. Ahora vivimos en ciudades grandes. No estamos rodeados de parientes ni de gente que tratará nuestras buenas acciones con reciprocidad. No importa. Justamente igual que la gente involucrada en el sexo con contracepción no es conciente de su motivación por un impulso de tener bebés, no pasa por nuestra imaginación la razón por la cual hacer buenas cosas está basada en el hecho de que nuestros ancestros primitivos vivían en grupos pequeños. Esa, me parece que es una razón altamente plausible para explicar de donde proviene el deseo de moralidad, el deseo del bien.
COLLINS: Para ti argumentar que nuestros actos más nobles sean un fallo del comportamiento darvinista no hace justicia al sentido que todos tenemos sobre los absolutos que están implicados aquí de bueno y de malvado. La evolución puede explicar algunas características de la ley moral, pero no puede explicar porqué debe tener una significación real. Si es solamente una conveniencia evolutiva, no hay realmente cosa tal como bueno o malvado. Pero para mí, es mucho más que eso. La ley moral es una razón de pensar en dios como plausible–no apenas un dios que pone el mundo en movimiento sino un dios que cuida de los seres humanos, porque parecemos ser las únicas criaturas en el planeta en tener este sentido, de lejos, desarrollado de la moralidad. Lo que has dicho implica que fuera de la mente humana, ajustado por los procesos evolutivos, el bien y el mal no tienen ningún significado. ¿Estás de acuerdo?
DAWKINS: Incluso la pregunta que estás haciendo no tiene ningún significado para mí. Bueno y malvado–No creo que está colgando allí afuera, en ningún lado, algo llamado bueno y algo llamado malo. Pienso que hay buenas cosas que suceden y malas cosas que suceden.
COLLINS: Pienso que esa es una diferencia fundamental entre nosotros. Estoy contento de que la hayamos identificado.
TIME: Dr. Collins, sé que favorece la apertura de nuevas líneas de experimentación con células-madre. Pero el hecho de que la fe ha hecho que se legisle en contra de ello ¿no arriesga que se cree una opinión acerca de que la religión impide a la ciencia salvar vidas?
COLLINS: Permítame primeramente decir, como descargo, que hablo como ciudadano privado y no como representante de ninguna rama ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos. La impresión de que la gente de fe se opone uniformemente a la investigación de las células-madre no está documentadamente establecida. De hecho, mucha gente de fuerte convicción religiosa, piensa que esto puede ser una aproximación moral aceptable.
TIME: ¿Pero hasta el punto de que una persona argumente la fe o las Escrituras antes que la razón, cómo podrían responder los científicos?
COLLINS: La fe no es contraria a la razón. La fe se apoya en ángulo recto sobre la razón, pero con el componente agregado de la revelación. Por tanto tales discusiones entre científicos y creyentes ocurren muy fácilmente. Pero ni los científicos ni los creyentes incorporan siempre los principios exactos. Los científicos pueden tener su juicio nublado por sus aspiraciones profesionales. Y la verdad pura de la fe, en la que puedes pensar como en esta agua espiritual clara, se vierte en los recipientes oxidados llamados seres humanos, y así a veces los principios benévolos de la fe pueden ser quedar distorsionados cuando las posiciones se endurecen.
DAWKINS: Para mí, las preguntas morales tales como investigación de las células-madre giran acerca de si se causa algún sufrimiento. En este caso, claramente no se causa ninguno. Los embriones no tienen ningún sistema nervioso. Pero eso no es discutido por el público. ¿La discusión es, son humanos? Si eres un absolutista moral dices, “estas células son humanas, y por lo tanto merecen una cierta clase de tratamiento moral especial.” El absolutismo moral no siempre proviene de la religión pero usualmente así es.Matamos animales no humanos en granjas, y tienen sistemas nerviosos y sufren. La gente de fe no está muy interesada en su sufrimiento.
COLLINS: ¿Los seres humanos tienen una distinta significación moral que las vacas en general?
DAWKINS: Los seres humanos tienen quizás más responsabilidad moral, porque son capaces de razonar.
TIME: ¿Algún pensamiento conclusivo de ambos?
COLLINS: Sólo quiero decir que después de más que un cuarto de siglo como científico y creyente, no encuentro absolutamente nada en conflicto en convenir con Richard en prácticamente todas sus conclusiones sobre el mundo natural, y también decir que todavía puedo aceptar y abrazar la posibilidad que hay respuestas que la ciencia no puede proporcionar sobre el mundo natural–las preguntas sobre porqué en vez de las preguntas sobre cómo. Estoy interesado en los porqués. Encuentro muchas de esas respuestas en el reino espiritual. Eso no compromete de ninguna manera mi capacidad de pensamiento riguroso como científico.
DAWKINS: Mi mente no es cerrada, como has sugerido ocasionalmente, Francis.
Mi mente está abierta a la gama más maravillosa de posibilidades futuras, sobre las cuales ni siquiera puedo soñar, ni tú puedes, ni nadie puede. De lo que soy escéptico es acerca de la idea de que alguna revelación maravillosa en la ciencia del futuro, resultará ser una de las religiones históricas particulares con que algunos pueblos han soñado. Cuando comenzamos y hablábamos de los orígenes del universo y de las constantes físicas, proporcioné lo que pensé eran argumentos fuertes contra un diseñador inteligente supernatural. Sin embargo me parece una idea digna. Refutable–pero sin embargo magnífica y bastante digna de respeto. No veo a los dioses Olímpicos o a Jesús bajando a tierra y muriendo en la cruz como digno de esa grandeza.
Si hay un dios, va a ser algo mucho más grande y mucho más incomprensible que cualquier cosa que cualquier teólogo de cualquier religión haya propuesto alguna vez.
Este artículo se encuentra (en inglés) en:
http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1555132,00.html
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